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Cirugía ortognática: cuándo se necesita, cómo es el proceso y qué esperar

martes, julio 21, 2026 - 16:43
Cirugía ortognática

La cirugía ortognática es uno de esos términos que a mucha gente le suena intimidante, incluso lejano. Sin embargo, para un número significativo de pacientes es la única forma de resolver un problema que la ortodoncia sola no puede corregir: una mandíbula o un maxilar que están en una posición esqueléticamente incorrecta, no solo por la posición de los dientes, sino por la estructura ósea subyacente. 

En este artículo explicamos con claridad qué es la cirugía ortognática, en qué casos está indicada, cómo es el proceso completo desde el diagnóstico hasta la recuperación, y qué resultados pueden esperarse. Si tu ortodoncista o tu médico ha mencionado esta posibilidad, aquí encontrarás la información que necesitas para entender de qué se trata. 

  

¿Qué es la cirugía ortognática? 

La cirugía ortognática (del griego orthos, 'recto', y gnathos, 'mandíbula') es una intervención quirúrgica que reposiciona el maxilar superior, la mandíbula o ambos para corregir deformidades esqueléticas que afectan a la mordida, la función masticatoria y la estética facial. 

A diferencia de la ortodoncia convencional, que mueve los dientes dentro del hueso, la cirugía ortognática mueve el hueso en sí. Esto permite corregir alteraciones que van más allá de lo que los brackets o los alineadores pueden lograr por sí solos. 

Es importante entender que la cirugía ortognática no se hace de forma aislada. Siempre va acompañada de un tratamiento de ortodoncia: una fase preoperatoria de 12 a 18 meses para preparar los dientes, la cirugía, y una fase postoperatoria de varios meses para terminar de ajustar la oclusión. 

  

¿Cuándo está indicada la cirugía ortognática? 

La indicación fundamental es la existencia de una discrepancia esquelética que no puede corregirse solo con movimiento dental. Las situaciones más frecuentes son: 

  

Maloclusión clase III severa (prognatismo mandibular) 

La mandíbula está proyectada hacia delante respecto al maxilar, lo que produce una mordida invertida anterior: los dientes inferiores quedan por delante de los superiores. Cuando el componente esquelético es importante, la ortodoncia puede mejorar la mordida pero no normalizarla sin cirugía. La solución quirúrgica habitual es un retroceso mandibular (osteotomía sagital de rama mandibular) a veces combinado con un avance del maxilar. 

  

Maloclusión clase II severa (retrognatismo mandibular) 

La mandíbula está retrasada respecto al maxilar, lo que produce una proyección del perfil con mentón retraído. En grados moderados puede manejarse solo con ortodoncia. En grados severos, el avance quirúrgico de la mandíbula (osteotomía sagital) mejora tanto la función masticatoria como el perfil facial de forma que la ortodoncia sola no puede conseguir. 

  

Mordida abierta severa 

Cuando los dientes anteriores no contactan entre sí aunque los posteriores sí lo hacen, y este problema tiene un origen esquelético (patrón de crecimiento vertical excesivo), la cirugía de impactación del maxilar puede ser la única solución estable. La ortodoncia sola tiende a recidivar en estos casos. 

  

Asimetrías faciales significativas 

Cuando existe una asimetría marcada entre el lado derecho e izquierdo de la cara —por alteraciones en el crecimiento de la mandíbula o el maxilar, o por traumatismos previos— la cirugía permite restablecer la simetría y la oclusión de forma que la ortodoncia sola no puede lograr. 

  

Apnea del sueño de origen anatómico 

En determinados casos de apnea obstructiva del sueño severa, especialmente en pacientes con mandíbula retrognática, el avance bimaxilar (mandíbula y maxilar simultáneamente) puede ser un tratamiento efectivo que mejora el paso de aire y reduce los episodios de apnea. En estos casos la indicación es funcional, no solo estética. 

  

¿Cómo sé si necesito cirugía ortognática? 

Solo un especialista en ortodoncia puede determinarlo después de un análisis completo: radiografías cefalométricas, modelos de estudio digitales y en algunos casos una TAC 3D. No todos los casos con maloclusión severa requieren cirugía. En Ortodoncia Perera evaluamos cada caso con rigor antes de recomendarla. 

  

El proceso completo: desde el diagnóstico hasta la recuperación 

  

Fase 1 — Diagnóstico y planificación (1-3 meses) 

El proceso comienza con un diagnóstico exhaustivo en el que colaboran el ortodoncista y el cirujano maxilofacial. Se realizan fotografías, escáner intraoral 3D, radiografías cefalométricas laterales y frontales, y en muchos casos una tomografía computarizada de la zona maxilofacial. 

Con toda esa información se planifica la cirugía virtualmente: se simula en 3D el movimiento exacto de los maxilares y el resultado esperado en el perfil y la mordida. El paciente puede ver una simulación del resultado antes de comenzar el tratamiento. 

  

Fase 2 — Ortodoncia preoperatoria (12-18 meses) 

Antes de la cirugía, el ortodoncista coloca brackets o trabaja con alineadores para preparar los dientes. Esta fase puede parecer contraintuitiva: la mordida puede empeorar visiblemente antes de la cirugía porque los dientes se están posicionando para encajar correctamente cuando los maxilares se reposicionen. Es normal y esperado. 

Esta fase es crucial: si los dientes no están bien preparados cuando se realiza la cirugía, la oclusión final no será correcta aunque la posición de los huesos sea perfecta. 

  

Fase 3 — La cirugía 

La cirugía ortognática se realiza bajo anestesia general en un hospital, con ingreso de 1 a 3 días. Toda la intervención se realiza desde el interior de la boca (incisiones intrabucales), por lo que no hay cicatrices visibles en la cara. 

El cirujano realiza cortes controlados en el hueso del maxilar, la mandíbula o ambos, los reposiciona en la posición planificada y los fija con miniplacas y tornillos de titanio que permanecen de forma indefinida (son biocompatibles y en la mayoría de casos no necesitan retirarse). 

La duración de la cirugía varía según la complejidad: de 2 a 5 horas para una cirugía monomaxilar (solo mandíbula o solo maxilar) y de 4 a 8 horas para una cirugía bimaxilar (ambos maxilares simultáneamente). 

  

Sobre la anestesia y el ingreso hospitalario 

La cirugía ortognática requiere anestesia general y se realiza en un centro hospitalario con UCI disponible, no en una clínica dental. La colaboración entre el ortodoncista y un cirujano maxilofacial de referencia es imprescindible. En Ortodoncia Perera trabajamos con los mejores cirujanos especializados en esta intervención. 

  

Fase 4 — Recuperación postoperatoria (2-6 semanas) 

Las primeras 48-72 horas son las más incómodas: inflamación facial importante, dificultad para abrir la boca y alimentación líquida exclusivamente. La inflamación alcanza su máximo entre el segundo y el cuarto día y va reduciéndose progresivamente. 

La mayoría de pacientes puede incorporarse al trabajo o a las actividades habituales entre 2 y 4 semanas después de la cirugía, aunque la inflamación residual puede persistir varios meses. La sensibilidad alterada en zonas de la cara (labios, mejillas, mentón) es frecuente y mejora progresivamente en los meses siguientes. 

La dieta blanda o triturada es necesaria durante las primeras 6-8 semanas. A partir de ese momento se va recuperando la alimentación normal de forma gradual. 

  

Fase 5 — Ortodoncia postoperatoria (4-12 meses) 

Tras la cirugía, el ortodoncista retoma el tratamiento para terminar de ajustar la oclusión en la nueva posición de los maxilares. Esta fase suele ser más corta que la preoperatoria (generalmente entre 4 y 12 meses) y se centra en el detalle fino de la mordida. 

  

Fase 6 — Retención 

Como en cualquier tratamiento de ortodoncia, al finalizar se colocan los retenedores necesarios para mantener la nueva posición de los dientes y de los maxilares a largo plazo. 

  

¿Cuánto dura todo el proceso? 

  

  • Diagnóstico y planificación: 1 – 3 meses 
  • Ortodoncia preoperatoria: 12 – 18 meses 
  • Cirugía e ingreso hospitalario: 1 – 3 días 
  • Recuperación básica (baja laboral): 2 – 4 semanas 
  • Inflamación residual visible: 2 – 6 meses 
  • Ortodoncia postoperatoria: 4 – 12 meses 
  • Duración total del proceso: 24 – 36 meses en la mayoría de casos 

  

¿Qué resultados puede esperarse? 

La cirugía ortognática, cuando está bien indicada y ejecutada por un equipo con experiencia, consigue mejoras que van mucho más allá de la estética: 

  

•       Normalización de la mordida: los dientes contactan correctamente en toda la arcada, lo que mejora la masticación y reduce el riesgo de desgaste y problemas de ATM. 

•       Mejoría facial significativa: el reposicionamiento de los maxilares tiene un impacto muy visible en el perfil, la proyección del mentón, la relación entre el labio superior e inferior y el equilibrio facial general. Muchos pacientes refieren que este cambio es el que mayor impacto tiene en su calidad de vida y autoestima. 

•       Mejoría funcional: mejor capacidad de masticación, en algunos casos mejoría de la articulación del habla y, en casos de apnea, reducción de los episodios nocturnos. 

•       Estabilidad a largo plazo: una cirugía bien planificada y ejecutada, seguida de la ortodoncia postoperatoria y la retención adecuada, tiene tasas de estabilidad muy altas. La recidiva quirúrgica (retorno de los huesos hacia su posición original) es infrecuente cuando el caso está correctamente indicado. 

  

Preguntas frecuentes sobre cirugía ortognática (FAQ) 

¿La cirugía ortognática está cubierta por la Seguridad Social? 

En España, la cirugía ortognática puede estar cubierta por la Seguridad Social cuando existe una indicación médica clara y cumple los criterios establecidos (generalmente maloclusiones con repercusión funcional grave documentada). La derivación suele hacerse a través del servicio de cirugía maxilofacial del hospital de referencia. Los tiempos de espera pueden ser largos. En el ámbito privado, la cirugía puede realizarse en plazos mucho más cortos. Algunas mutuas y seguros privados pueden cubrir parcialmente los honorarios quirúrgicos. 

  

¿La cirugía ortognática duele mucho? 

La cirugía se realiza bajo anestesia general, por lo que el paciente no siente nada durante la intervención. El postoperatorio inmediato cursa con inflamación importante y molestias que se manejan con medicación analgésica y antiinflamatoria. El nivel de dolor real suele ser inferior a lo que los pacientes esperan antes de la cirugía: la inflamación y la rigidez son más incómodas que el dolor agudo. La primera semana es la más dura; a partir de la segunda, la mayoría de pacientes refiere una mejoría progresiva clara. 

  

¿Los tornillos y las placas de titanio producen problemas? 

Las miniplacas y los tornillos de titanio utilizados en la cirugía ortognática son biocompatibles y no generan rechazo. No activan los detectores de metales en los aeropuertos. En la gran mayoría de pacientes permanecen de forma indefinida sin ningún problema. En casos excepcionales (infección, malestar local), pueden retirarse en una pequeña intervención ambulatoria una vez consolidado el hueso. 

  

¿Se puede hacer cirugía ortognática a cualquier edad? 

La cirugía ortognática no se realiza antes de que el crecimiento de los maxilares esté completo, lo que ocurre aproximadamente a los 17-18 años en mujeres y a los 18-20 en hombres. No existe un límite superior de edad, aunque en pacientes mayores la recuperación puede ser algo más lenta y es importante evaluar el estado periodontal y óseo antes de planificar la cirugía. 

  

¿Cuánto cuesta la cirugía ortognática en el ámbito privado? 

El coste de la cirugía ortognática en el sector privado en España varía según la complejidad (mono o bimaxilar), el centro hospitalario y el cirujano. Orientativamente, los honorarios quirúrgicos para una cirugía monomaxilar pueden estar entre 4.000 y 8.000 €, y para una bimaxilarentre 7.000 y 15.000 €. A esto hay que sumar el coste del tratamiento de ortodoncia completo (preoperatoria + postoperatoria). Algunos seguros privados cubren parte de los honorarios quirúrgicos; es conveniente consultar la póliza antes de planificar. 

  

¿Qué diferencia hay entre la cirugía ortognática y la rinoplastia u otras cirugías faciales? 

Son intervenciones completamente diferentes en objetivo, técnica y especialista que las realiza. La cirugía ortognática la realiza un cirujano maxilofacial y tiene como objetivo corregir la posición de los maxilares para mejorar la mordida y la función. La rinoplastia la realiza un cirujano plástico y modifica la forma de la nariz. En algunos pacientes, la mejoría del perfil que consigue la cirugía ortognática hace innecesaria una rinoplastia que habían considerado previamente, porque el equilibrio facial cambia de forma significativa.